A veces nos cansamos de comer siempre lo mismo y nos cuesta encontrar un queso que de verdad nos sorprenda, que tenga carácter y que convierta un picoteo común en un momento memorable.
Este queso maduro 100% leche de oveja está pensado para quienes buscan una experiencia culinaria distinta. Elaborado en la Patagonia chilena, sus ovejas se alimentan de pastos naturales, lo que le otorga un perfil de sabor acentuado, profundo y persistente que no encontrarás en ningún otro lugar del mundo.
Con un tiempo de maduración mínimo de 150 días, cada trozo presenta una pasta compacta de tono amberino y una textura friable con esas pequeñas calcificaciones crujientes típicas de los quesos con carácter. Es perfecto para lucirte en una tabla de aperitivos, acompañar un buen vino o simplemente disfrutar de un capricho sabroso al final del día. Y si lo dejas madurar un poco más, se transforma en un queso rallado con una potencia aromática e intensidad inigualables para tus pastas.
Por qué te va a encantar:
Sabor único e intenso: Origen patagónico que aporta notas únicas y un final persistente en boca.
Textura artesanal: Pasta firme y quebradiza con cristales de maduración.
Versátil: Ideal para picoteos gourmet o para rallar sobre tus preparaciones favoritas.
Formato práctico: Cuña sellada al vacío (250 gr aprox.) para conservar intacta toda su frescura y complejidad.
Detalles del producto:
Ingredientes: Leche de oveja pasteurizada, cuajo, cultivos lácticos, lipasa, cloruro de calcio, sal y conservantes en corteza (E202, E235).
Conservación: Mantener refrigerado entre 6 y 8 °C.